En el ultimo programa de Elche Proyecto Ciudad, en colaboración con EsRadio Elche 103.7 FM, se abordó una cuestión que lleva años presente en la conversación pública del municipio, pero que rara vez se analiza desde una perspectiva estratégica: el estado del asociacionismo empresarial y social en Elche y su capacidad real para infundir en el desarrollo de la ciudad y la comarca.

Con la participación de Joaquín Garrido, vocal del instituto ICIE, la conversación permitió reflexionar sobre una realidad evidente: en Elche existen muchas asociaciones, muchos proyectos y muchas personas con voluntad de hacer cosas, pero esa energía colectiva se encuentra dispersa y carece de una estrategia común que convierta esa suma de esfuerzo en una fuerza verdaderamente representativa.

Un tejido asociativo amplio, pero fragmentado 

Durante la entrevista se puso de manifiesto que el asociacionismo en Elche no es escaso. Al contrario, existen numerosas asociaciones de comerciantes, empresariales, sectoriales y sociales que desarrollan actividades, organizan iniciativas y trabajan por mejorar su entorno más cercano.

Sin embargo, muchas de estas asociaciones nacen por la necesidad de resolver un problema concreto o de atender una situación puntual. Cuando ese problema desaparece o pierde intensidad, la asociación pierde también parte de su impulso, porque no existe una visión estratégica que trascienda la coyuntura.

Un ejemplo significativo es el de las asociaciones de comerciantes: en determínanos momentos ha llegado a haber hasta catorce asociaciones distintas en la ciudad, cada una. Centrada en su calle o en su zona. Han sido capaces de realizar acciones muy concretas, pero ninguna ha tenido capacidad de influencia más allá de su entorno inmediato. La consecuencia es clara: mucha actividad local, pero poca representatividad a nivel profesional o comarcal.

La falta de estrategia común y sus consecuencias 

Esta dispersión no solo afecta al comercio, sino también al ámbito empresarial en general. Elche cuenta con un tejido productivo reconocido y con empresas que proyectan su actividad fuera del municipio, pero muchas organizaciones centran toda su atención en su actividad diarias y dejan en un segundo plano la participación activa en asociaciones que podrían fortalece la posiciones colectiva de la ciudad.

Tal y como se expuso en el programa, no siempre se entiende que el asociacionismo forma parte de la estrategia territorial, y no es simplemente una actividad complementaria. Sin esa implicación, resulta muy difícil construir estructuras fuertes que pueden representar a la ciudad en los foros donde se toman decisiones importantes.

Elche como “periferia de la periferia de la periferia”

Uno de los momentos más contundentes de la conversación llegó con la reflexión de que Elche ocupa, en muchos aspectos, una posición periférica. España ya se encuentra en una posición no siempre decisoria dentro de Europa. Muchas decisiones que afectan al territorio se toman en Madrid o en Valencia, a más de doscientos kilómetros. Y cuando esas decisiones llegan a la provincia, Alicante se convierte en el centro, quedando Elche en un plano secundario.

Un dato concreto ilustra esta situación: en el pleno de la Cámara de Comercio de Alicante, compuesto por sesenta miembros, Elche no alcanza ni cuatro representantes y no cuenta con presencia en el comité ejecutivo. Esta escasa representación no se corresponde con el peso demográfico, empresarial e institucional del municipio, y pone de manifiesto que la falta de unidad y de estrategia asociativa tiene consecuencias reales en la capacidad de influencia.

La importancia de las estructuras comunes

Durante el programa se destacó el papel de entidades como CEDELCO, que debería actuar como unión de las asociaciones empresariales, y organizaciones como JOVEMPA, que agrupan a jóvenes empresarios y emprendedores. La clave no está solo en su existencia, sino en que estas estructuras sean asumidas como espacios naturales de participación.

Si una organización pertenece a un sector concreto, debería formar parte de su asociación sectorial y, además, integrarse en la estructura común que representa a la ciudad. Solo así puede construirse una voz colectiva con capacidad real de representación.

La experiencia de estar fuera para traer cosas hacia aquí

A lo largo de la entrevista se explicó cómo la participación activa en estructuras asociativas externas puede tener un impacto directo en el territorio. Se puso como ejemplo la celebración en Elche de una asamblea europea que tuvo lugar en IFA, con la cena en el Huerto del Cura, fruto de la insistencia y la presencia continuada en foros donde se toman decisiones.

Este ejemplo sirvió para subrayar una idea fundamental: estando fuera se pueden traer cosas hacia aquí, pero para ello es necesaria voluntad, constancia y asumir que la representación requiere tiempo y esfuerzo continuado.

Acciones concretas para fortalecer la comarca 

La conversación no se quedó en el diagnóstico. Se plantearon propuestas claras, como la necesidad de impulsar un pacto comarcal de cooperación, basada en mesas de trabajo donde asociaciones, colectivo y entidades pueden coordinarse en torno a objetivo comunes.

También se habló de crear plataformas de visibilidad compartidas, fomentar un asociacionismo moderno apoyado en la tecnología y mantener una actitud activa que no se detenga ante las primeras dificultades. El objetivo es que Elche deje de asumir un papel secundario y pase a ejercer como centro de una comarca fuerte.

La necesidad de renovación y educación en el asociacionismo 

Otro de los puntos destacados fue la importancia de que exista relevo generacional. Debe haber personas jóvenes dispuestas a implicarse y a continuar el trabajo iniciado por generaciones anteriores. Los perfiles más veteranos deber servir de ejemplo y acompañar a los nuevos participantes para evitar que se creen nuevas islas y, en su lugar, se forme un conjunto coordinado.

En este sentido, se insistió en la importancia de la educación en el asociacionismo. Es necesario transmitir que participar en asociaciones no es una pérdida de tiempo, sino una inversión en el futuro colectivo del territorio.

El papel de los espacio de diálogo y reflexión 

Se mencionó también el papel de espacios como ICIE y el propio proyecto Elche Proyecto Ciudad, concebidos como foros multidisciplinares donde profesionales de distintos ámbitos reflexionan sobre la ciudad, trabajan propuestas y las presentan de forma rigurosa para que puedan convertirse en proyecto viables para quienes tienen capacidad de decisión.

No se trata solo de lanzar ideas, sino de trabajarlas y darles forma para que puedan ser asumidas y desarrolladas.

Una conclusión clara sobre el futuro del asociacionismo en Elche

El mensaje final de la entrevista fue claro: en Elche existen asociaciones importantes, personas comprometidas y proyectos valiosos, pero falta coordinación estratégica. El reto no es crear más asociaciones, sino conseguir que las que ya existen trabajen juntas y que se entienda la importancia de participar activamente en ellas.

Solo desde esa unión será posible que Elche deje de ser la periferia y se convierta en el verdadero motor de su comarca, con una capacidad de influencia acorde a su potencial demográfico, social y territorial.

Puedes escuchar el programa completo en Ivoox







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